1. Mantén el estrés bajo control

Los altos niveles de estrés provocan mayor ansiedad, lo que su vez aumenta las ganas de comer y, por lo tanto, el incremento de peso. Incluso si logras controlar tu impulso de ingerir alimentos extra, debes sabe que el estrés eleva los niveles de una hormona llamada cortisol, la cual desafortunadamente alenta el metabolismo.

2. Toma un vaso de agua en ayunas

Esto ayuda a reactivar tu metabolismo por las mañanas, luego de haber pasado 6 u 8 horas dormida. Se recomienda hacerlo media hora antes de desayunar, para que tu sistema digestivo trabaje mejor.

3. Come de todo, pero en pequeñas cantidades

Consumir una pequeña cantidad de alimentos saludables a media mañana y a media tarde, impedirá que comas demasiado en la comida o en la cena. Sólo debes poner atención en que esas colaciones no sean comida chatarra, botanas o golosinas. Procura que sean frutas o cereales.

4. Prueba con una Infusión de jengibre

El jengibre es una buena opción para acelerar tu metabolismo. Calienta un poco de agua, agrega un pedazo de jengibre y retíralo del fuego cuando el agua empiece a hervir. Déjalo reposar durante 15 minutos y disfruta el té.

 

5. Toma más té verde

Además de darte energía por sus altos niveles de tenía, el té verde te permite acelerar tu metabolismo, digerir mejor los alimentos y liberar tu cuerpo de toxinas.